LA SUTILEZA DE LA DESTRUCCIÓN
En el universo de directores que revolucionan la propuesta cinematográfica argentina durante la década del 60, posiblemente el gran provocador sea Rodolfo Kuhn. Sin dudas no podremos encontrar en ese universo un cineasta que se atreva a desnudar de manera, a veces descarnada y otras irónica la hipocresía de la sociedad argentina. Con títulos realmente valiosos en su haber como "Los inconstantes", "Pajarito Gómez" o " Los jóvenes viejos" marcó una huella propia en la producción cinematográfica de vanguardia.
En ésta columna haré foco analítico en lo que muchos denominan el filme maldito de Kuhn; "Ufa con el sexo!" filmada en el año 1968.
Según guión propio sobre la base de la obra teatral "Hip hip ufa" de Dalmiro Saenz. Protagonizada por: Elsa Daniel, Hector Pellegrini, Marilina Ross y Maurice Jouvet. Filmada en blanco y negro incluía una escena final en color, que ironizaba lo que se llevaba a cabo en las películas comerciales del momento.
La película nunca tuvo estreno comercial sl quedar totalmente prohibida por un tecnicismo muy deliberado, que la transformó en la película maldita a la que hice referencia.
Los mecanismos de la censura del momento exigían que toda producción debía ser evaluada por la comisión de representantes de la industria cinematográfica. Esta comisión, en realidad un verdadero ente de censura integrado por representantes de las políticas reaccionarias de gobierno de Juan Carlos Onganía, era la encargada de otorgar a las películas nacionales la categoría A, que las incluía en los beneficios de la ley de fomento del cine, B, que permitía su estreno pero exenta de toda garantía, o C, que directamente negaba el certificado de exhibición, sin el cual el estreno comercial era imposible.
La única película que la mencionada comisión asignó a la categoría C fue, justamente, " Ufa con el sexo!" ya que en los considerandos se aduce que el contenido de la misma era ofensivo para el ser nacional.
Recién se pudo proyectar de manera pública en el marco del Festival de Cine Independiente de 2007 en Mar del Plata, con ausencia de la escena final en color que se encuentra perdida
El género se incluye en una zona muy poco transitada de un humor irónico y ácido, mediante ese sutil y delicado esquema Kuhn se adentra en la construcción de un tipo específico de personajes femeninos, el prototipo de la mujer liberada. Personajes que muestran, como consecuencia de la invención de la píldora anticonceptiva, un conjunto de pautas de comportamiento sexual relativamente novedosos en nuestro cine.
Este tipo de propuesta es necesario analizarlo haciendo foco en las rupturas y continuidades que se dan en las representaciones que este tipo femenino sostenía en las propuestas cinematográficas del período anterior y como se configura, desde lo cultural, en las representaciones de la época y en los discursos mediáticos sobre la mujer.
La película aporta matices e inflexiones propias a las representaciones de la problemática de la liberación sexual femenina. Es esos matices e inflexiones se puede observar como la trama argumental apunta, de manera crítica, a la falta de libertad que subyace en un conjunto de representaciones que interpelan la liberación de las costumbres y ataduras sociales del pasado. El planteo muestra como la aparente libertad sexual conquistada por estos personajes funcionaría como encubrimiento de formas de sumisión a determinados mandatos sociales tradicionales que aún siguen vigentes.
Indudablemente el planteo de Kuhn resulta por demás incómodo para una Argentina conducida por un gobierno de facto que postulaba como modelo el surgimiento de un hombre nuevo basado en los valores más tradicionales de la religión católica . Con lo que se entiende, sin muchas dificultades, el porque de la prohibición total de la película.
Por otro lado, la mencionada comisión califica al autor de la obra de teatro, que da base a la película, como comunista. Lo cual se constituía en otro argumento de peso para mantener la prohibición que, técnicamente, jamas se levantó.
La zancadilla de la censura con "Ufa con el sexo!" literalmente aniquila la carrera cinematográfica de Kuhn quien tardará siete años en volver a filmar aunque sin la misma fuerza renovadora. Durante ese tiempo se refugió como director en el mundo de la publicidad y exiliándose luego de 1976.
El rescate de la película resulta casi milagroso ya que quedó olvidada en el sótano del museo del cine y se pudo salvar casi íntegramente con excepción de la escena final, a todo color, que consistía en una canción que se desarrollaba en la República de los niños con la que Kuhn agregaba, desde la elección del lugar, un uevo elemento irritante y se burlaba de la elección de este tipo de finales que hacía el cine industrial pasatista.





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